Cuando diagnostican esto a una persona cercana, o a uno mismo, es normal preguntarse cómo es la cirugía de cáncer de piel, como lo es tener miedo por la incertidumbre que supone. Por ello os quiero explicar con claridad todo el proceso, y es que la cirugía para tratar el cáncer de piel es, en la mayoría de los casos, un procedimiento seguro, eficaz y altamente resolutivo, especialmente cuando se detecta rápido.
Hay diferentes técnicas quirúrgicas, y la elección de una u otra dependerá del tipo de tumor, su tamaño, su localización y las características del paciente, así que veamos todo esto.
Tipos de cirugía para eliminar cáncer de piel
Existen distintos procedimientos quirúrgicos para eliminar tumores cutáneos, y cada uno tiene indicaciones muy concretas. Las tres técnicas más utilizadas son:
- Escisión quirúrgica convencional
- Cirugía de Mohs
- Legrado y electrodesecación
Escisión quirúrgica
La escisión quirúrgica es la técnica más empleada y, en muchos casos, la más sencilla y eficaz. Consiste en extirpar el tumor junto con un margen de piel sana, para asegurarnos de que no quedan células cancerosas residuales.
Es el procedimiento habitual en carcinomas basocelulares y espinocelulares de bajo o medio riesgo, así como en determinados melanomas en fases iniciales. Tras la extirpación, la muestra se envía a anatomía patológica para confirmar que los márgenes están libres de tumor.
Cirugía de Mohs
La cirugía micrográfica de Mohs es una técnica más compleja y precisa. Se utiliza principalmente en tumores de alto riesgo, lesiones recurrentes y zonas estéticamente sensibles (nariz, párpados, labios, orejas)
Consiste en extirpar el tumor por capas, analizando cada una en el microscopio. Esto permite eliminar solo el tejido afectado, conservando al máximo la piel sana. Es una técnica muy eficaz, con tasas de curación muy elevadas, aunque requiere más tiempo y una infraestructura específica.
Legrado y electrodesecación
Este procedimiento se reserva para tumores muy superficiales y de bajo riesgo. Se basa en raspar el tumor (legrado) y aplicar después corriente eléctrica para destruir las células restantes. No es adecuado para todos los casos y no suele utilizarse en zonas visibles, ya que el resultado estético es menos predecible.
Cómo se opera un cáncer de piel de la forma convencional
Para entender cómo se opera un cáncer de piel, la escisión quirúrgica es el mejor ejemplo para entender el proceso completo. Es una intervención frecuente, bien protocolizada y con muy buenos resultados.
Valoración previa y planificación quirúrgica
Antes de la cirugía, realizamos una valoración exhaustiva de la lesión. Se debe analizar su tamaño, profundidad, bordes, localización y el tipo de cáncer diagnosticado mediante biopsia. Esta fase es clave para decidir:
- El tamaño del margen de seguridad
- El tipo de cierre más adecuado
- Si será necesario algún tipo de reconstrucción posterior
Cada caso es distinto, y la cirugía siempre se planifica de forma individualizada.
Preparación del área quirúrgica
El día de la intervención, se limpia y desinfecta cuidadosamente la zona a tratar. El paciente permanece despierto y cómodo, ya que se trata de una cirugía ambulatoria con anestesia local.
Se marca la piel para delimitar tanto el tumor como el margen de seguridad que se va a extirpar.
Extirpación del tumor cutáneo
Se procede a extirpar completamente el tumor, incluyendo la piel sana necesaria para asegurar la eliminación total del cáncer. La profundidad dependerá del tipo de lesión y de las capas afectadas. Esta parte suele durar no más de media hora.
Reconstrucción y cierre de la herida
Una vez eliminado el tumor, se realiza el cierre de la herida. Dependiendo del tamaño y la localización, puede hacerse mediante:
- Sutura directa.
- Colgajos locales.
- Injertos de piel si es un caso más extenso.
No obstante, siempre se va a buscar el mejor equilibrio entre resultado estético y lo más importante, tu seguridad oncológica.
Envío a anatomía patológica
La pieza extirpada se envía al laboratorio para confirmar que los márgenes están libres de tumor. Este análisis es fundamental para asegurar que la cirugía ha sido curativa.
Se utilizará anestesia local para esta cirugía de tumores cutáneos
Por lo general, a no ser que afecta a una zona como la cara, se realizará con anestesia local, lo que quiere decir que no hará falta hacer un ingreso hospitalario, siendo la recuperación mucho más rápida.
La anestesia se infiltra directamente en la zona a tratar y actúa en pocos minutos. En algunos casos concretos, como cirugías muy extensas o pacientes con necesidades especiales, puede valorarse otro tipo de anestesia, pero no es lo habitual. La cirugía es bien tolerada incluso en personas mayores o con patologías previas, lo que la convierte en un procedimiento muy seguro.
¿Cuánto dura una operación de cáncer de piel?
La duración de la cirugía depende fundamentalmente de la técnica que se vaya a emplear. Por ejemplo, si se realiza un legrado y electrodesecación durará hasta media hora. Si se hace mediante escisión quirúrgica, suele durar entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo del tamaño del tumor y del tipo de cierre necesario.
Con la cirugía de Mohs, puede prolongarse durante varias horas e incluso ocupar gran parte del día, ya que se realizan varios ciclos de extirpación y análisis hasta confirmar que no quedan células tumorales. Es importante entender que, aunque algunas cirugías sean más largas, el objetivo siempre es garantizar la eliminación completa del cáncer con la máxima precisión posible.
¿Qué hacer después de una cirugía de cáncer de piel?
El postoperatorio tras una cirugía de cáncer de piel suele ser sencillo y bien tolerado, pero es fundamental seguir una serie de recomendaciones para favorecer una correcta cicatrización y evitar complicaciones, que siempre os la marcamos mejor en consulta. Dicho esto, es imprescindible un cuidado de las heridas, por lo que durante los primeros días:
- Se debe mantener la herida limpia y seca.
- Sigue las indicaciones de curas que te haya dado el cirujano.
- Aplica la medicación tópica si está prescrita.
Por supuesto, no manipules la zona ni retires puntos antes de tiempo. Será habitual notar alguna molestia leve, inflamación local y una sensación de tirantez, y se suelen controlar bastante bien con analgésicos comunes y desparecen en pocos días.
En general, se recomiendo evitar ejercicios intensos durante la primera semana, protegiendo la zona del sol y sin mojar la herida hasta que se autorice. La mayoría de los pacientes retoman su vida normal en poco tiempo. Tras las cirugía, es fundamental realizar controles periódicos, ya que aunque el cáncer de piel tiene una alta tasa de curación, también puede reaparecer o aparecer en otras zonas. Esto nos permite detectar posibles recidivas (recurrentes), así como controlar nuevas lesiones.
Reflexión final sobre esta cirugía de cáncer de piel
Entender cómo es la cirugía de cáncer de piel ayuda a afrontar el diagnóstico con mayor tranquilidad y confianza. En la mayoría de los casos, se trata de un procedimiento eficaz, seguro y con muy buenos resultados tanto médicos como estéticos.
Mi recomendación como cirujano es clara: ante cualquier lesión sospechosa, consulta cuanto antes. El diagnóstico precoz marca la diferencia y simplifica enormemente el tratamiento.





